LA SELVA DE MI NATURALEZA HUMANA por Paula Gicovate

Apenas está deshecho un lado de la cama, la prueba real de que ya no estás aquí. De esta forma, la cama es una metáfora bonita de esta relación. Mi arte de dormir en diagonal, arrojar almohadas en ataques de sonambulismos y, aun así, despertar con tu lado de la cama inmaculado. Prueba de mi mal dormir y del espacio que guardo para ti.

No te amo a todas horas, pero te amo todos los días. Mi percepción de ti es ese amor que es planeta, aunque no deje de ver las pasiones que son satélite – todas orbitan a tu alrededor- mientras que yo soy Saturno: un anillo circundando una barriga un poco pasado de peso y la seriedad de los que nacen viejos con un signo de tierra.

Te extraño al mismo tiempo que lanzo encanto al mundo. Combino cafés, almuerzos, copas y cines para llenar los días que ocupábamos nosotros. Tu ausencia trae exceso de mí.

Escribo “añoranzas” para ti y para otros, y absolutamente ninguno de ellos hace que te ame menos.

Tengo miedo de casi todo, me atrae mucha gente, ganas de casarme, deseo de quedarme soltera, de no ir a trabajar para encontrarte al otro lado del mundo, necesidad urgente de ser la mejor profesional que pueda. Tengo preguntas, angustias, pequeñas locuras, crisis, deseo inoportuno y los sentimientos más diversos e incongruentes no paran de crecer en la selva de mi naturaleza humana.

Soy muchas, te quiero a ti y a todo el mundo, pero mientras pongo música y coloco dos platos para cenar porque temo olvidar que ya no estás en casa, puedes estar seguro de que lo que siento es enorme. Aunque no sea amor todo el rato, también es amor.

(Solo un lado de la cama continúa deshecho.)

 

 

Paula Gicovate es guionista y autora del delicioso ESTE ES UN LIBRO SOBRE AMOR

 

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